Hemos subido los tipos de interés. ¿Cómo te afecta esta decisión?

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El Consejo de Gobierno del BCE ha subido los tipos de interés por primera vez en once años, y es probable que vuelva a subirlos en los próximos meses.

¿Por qué hemos incrementado los tipos de interés?

Somos el banco central del euro y tenemos el mandato de mantener los precios estables. Cuando los precios de nuestra economía aumentan con demasiada rapidez —es decir, cuando la inflación es demasiado elevada— subir los tipos de interés nos ayuda a que la inflación vuelva a situarse en nuestro objetivo del 2 % a medio plazo.

La inflación está dificultando la vida a los ciudadanos y a muchos les preocupa que los altos niveles de inflación sean duraderos. Seguimos atentamente estas expectativas, que denominamos «expectativas de inflación». Por eso hemos subido los tipos de interés, para transmitir el mensaje de que no permitiremos que la inflación permanezca por encima del 2 %, lo que contribuirá a mantener las expectativas bajo control.

 

Subir los tipos de interés nos ayuda a reducir la inflación

 

¿Qué son los tipos de interés?

Los tipos de interés representan el coste de un préstamo (a veces se dice que el tipo de interés es «el precio del dinero»). Cuando pides un préstamo a un banco primero tienes que acordar un tipo de interés que normalmente es anual. Si, por ejemplo, te prestan 10.000 euros a un tipo anual del 3 %, además de devolver el importe del préstamo, tendrás que pagar al banco 300 euros al año. Por tanto, el tipo de interés es, básicamente, lo que el banco cobra por prestar dinero.

También funciona en el otro sentido: el tipo de interés es el dinero que el banco nos paga por nuestros ahorros, es decir, cuando «prestas» tu dinero al banco. Por ejemplo, si depositas 1.000 euros en tu cuenta de ahorro a un tipo anual del 2 %, al final del año recibirás 20 euros en intereses

¿Qué hace que los tipos de interés varíen?

Por lo general, los tipos de interés que los bancos ofrecen a los particulares y a las empresas varían en paralelo a los tipos que fija el BCE, pero también están influenciados por otros factores. En una economía de libre mercado como la zona del euro, los tipos también están determinados por la demanda y la oferta de crédito, es decir, dependen de cuánto dinero quieren invertir las empresas y los ciudadanos, así como de la cantidad de crédito disponible.

El BCE explicado: ¿Qué es el dinero?

El funcionamiento del dinero es similar al de otros productos o servicios. Por ejemplo, si muchas personas quieren comprar pan, pero no hay bastante para todos, su precio sube.

Lo mismo sucede con los tipos de interés: cuando las empresas y los particulares desean gastar e invertir, pero no pueden obtener crédito con facilidad, los tipos tienden a subir porque hay menos crédito disponible. En otras palabras, el coste de los préstamos aumenta. En la situación inversa, si los ciudadanos tienen depositados gran parte de sus ahorros en el banco, hay mucho dinero en la economía —lo que con frecuencia se denomina «liquidez»— y los tipos tienden a ser bajos.

¿Cuál es el papel del BCE?

El BCE es el banco central del euro. Nosotros no fijamos los intereses que pagas por tu préstamo o que recibes por tu depósito, pero sí influimos en ellos.

 

¿Cuál es el papel del BCE?

 

Fijamos los denominados tipos de interés oficiales, es decir, los tipos de interés «de política monetaria», que son los que cobramos a los bancos por los préstamos que nos piden y por el dinero electrónico que depositan a un día en el BCE.

Nuestras decisiones de modificar los tipos de interés oficiales se reflejan en mayor o menor medida en toda la economía, incluidos los préstamos bancarios, los préstamos de mercado, los préstamos hipotecarios, los tipos de interés de los depósitos bancarios y otros instrumentos de inversión.

El Consejo de Gobierno del BCE adopta decisiones sobre los tipos de interés oficiales aproximadamente cada seis semanas.

¿Cómo influyen los tipos de interés en la inflación?

En circunstancias normales, si la inflación es demasiado elevada porque la demanda supera la cantidad de bienes y servicios disponibles, podemos subir los tipos de interés para que el crédito sea más caro. En consecuencia, la economía se enfriará, las expectativas de inflación se moderarán y la inflación se reducirá.

Si la inflación es demasiado baja, como ha sido el caso durante mucho tiempo, podemos rebajar los tipos de interés y hacer que el precio del crédito disminuya para estimular la inversión y la demanda.

El BCE explicado: ¿Por qué es importante la estabilidad de precios?

Desde la invasión de Ucrania por parte de Rusia estamos afrontando una situación en la que la inflación es demasiado alta, pero la economía se está desacelerando. Los precios han subido mucho como consecuencia de la guerra, sobre todo los de la energía y los alimentos. Muchas empresas también tienen más dificultades para conseguir los materiales, las piezas de repuesto y la mano de obra que necesitan para la producción, lo que agrava los problemas que ya existían como consecuencia de la pandemia.

Las subidas de los tipos de interés no resolverán, por sí solas, todos estos problemas. Unos tipos de interés más elevados no servirán para reducir el precio de las importaciones de energía, para llenar estanterías vacías en los supermercados ni para suministrar semiconductores a los fabricantes de automóviles.

Unos tipos de interés más altos contribuyen a mantener las expectativas de inflación bajo control

Sin embargo, unos tipos de interés más altos contribuyen a mantener las expectativas de inflación bajo control. Si los ciudadanos y las empresas piensan que la elevada inflación es un fenómeno duradero, es probable que los trabajadores exijan subidas salariales y que los empresarios, por su parte, aumenten los precios de sus productos o servicios. Esto es lo que generalmente se denomina «espiral de precios y salarios». Seguiremos subiendo los tipos de interés —lo que hará que el crédito sea más caro y que la remuneración del ahorro mejore— para evitar una espiral de este tipo. Aseguraremos que las empresas, los trabajadores y los inversores confíen en que la inflación disminuirá y se situará en el 2 % a medio plazo, y no permitiremos que las expectativas de una inflación más elevada se afiancen.

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